Imagen: @luriimotov


En los últimos años ha sido recurrente escuchar como una persona ha aumentado su patrimonio tras invertir en la compra de criptomonedas. Por lo cual se ha vuelto muy atractivo este tipo de inversiones tanto en personas del común como en grandes empresas. Sin embargo, aunque el comportamiento de algunas criptomonedas ha sido estable y con una tendencia al alza, también se han observado desplomes repentinos en los precios de estas monedas, lo cual hace pensar en si realmente es esta una inversión segura o se trata de una apuesta en la que de un día a otro se puede perder lo invertido. 

Bien, pues empecemos por el principio. ¿Qué son las criptomonedas y cómo surgen?: las criptomonedas son un activo digital que funciona como un medio de intercambio o divisa y se puede usar para diferentes tipos de transacciones o incluso como una forma de inversión  basada en los precios generados por su oferta y demanda. La diferencia con las monedas tradicionales, tales como el Dólar o el Euro radica en que no se encuentran respaldadas y reguladas por una entidad pública tales como los bancos centrales, gobierno u organizaciones monetarias internacionales, es decir, son descentralizadas y además no existen en el mundo físico, sino en el virtual. 

Como sabemos, las monedas tradicionales cuentan con un sustento, anteriormente era el oro que se encontraba en los bancos centrales y hoy en día su respaldo  se encuentra basado en la economía real de su país de origen y de los que la reconocen. Es por lo que, basado en el comportamiento de las industrias de los países, del comercio, de las principales decisiones de los gobiernos y múltiples variables incluyendo a la misma oferta y demanda de las monedas tradicionales, es muy sencillo determinar el comportamiento y el precio de estas mismas. Pero, con las Criptomonedas sucede de forma diferente, pues al no contar con el amparo de una economía real y aceptación de instituciones públicas e incluso por parte de las industrias y del comercio como forma de pago, su valor depende netamente del interes y comportamiento de sus operadores y de la aceptación que estas tengan en los diferentes mercados, es decir, estas no cuentan con un respaldo físico, por lo cual su valor es netamente especulativo. 

Pese a que el valor de las criptomonedas es subjetivo, algunas de estas, tales como el BTC (Bitcoin) han presentado un comportamiento histórico estable y tendiente al alza, esto debido al aumento de su demanda y a la aceptación que ha tenido en algunos mercados, lo cual ha hecho que ciertos gobiernos tales como Australia, Estados Unidos, Rusia, entre otros, comiencen un proceso de reconocimiento y transición a esta nueva forma de realizar transacciones, con sus ventajas y desventajas. Sin embargo, como se ha mencionado previamente, el no tener un sustento en una economía real, hace que hoy sean sensibles a cosas tan simples como un tweet y su precio pueda incrementar de manera muy positiva o simplemente desplomarse en cuestión de segundos por la pérdida de confianza que esto puede generar en sus operantes. 

Lo anterior en referencia a Tesla, empresa que en el mes de febrero informa que comenzará a aceptar BTC como medio de pago para sus autos, lo cual generó un aumento en su demanda  y de otras criptomonedas junto con un aumento en el valor de estas. Sin embargo, meses más tarde la misma empresa con un tweet anuncia que debido a sus políticas a favor del medio ambiente dejará de reconocer BTC como medio para adquirir sus productos, esto recordando que la minería de criptomonedas tiene un impacto muy significativo sobre el medio ambiente, debido al alto consumo de energía de los ordenadores necesarios para su funcionamiento, lo cual va en contra de las políticas de la empresa. Tras este anuncio se desploma el precio de esta criptomoneda ya que los operadores perdieron la confianza y el interés en este activo virtual.  

Por otra parte, tras la prohibición de minería de BTC en China su precio y el de otras criptomonedas se ha visto seriamente afectado con caídas en sus precios. La crisis surge dado que el país asiático es uno de los principales mineros de las criptomonedas, según un estudio realizado por la revista Nature Communications, se estima que el 75% de la minería se da en este país. En tal sentido, la prohibición se ha dado de manera progresiva en las diferentes provincias de China, esto dado que el gobierno se encuentra preocupado por razones de orden financiero, ambiental y de seguridad, lo cual ha generado el cierre de estaciones de minería y en otros casos simplemente su traslado a otros países. 

En conclusión, ver a las criptomonedas como una forma de inversión trae consigo el riesgo de su volatilidad y falta de respaldo. Sin embargo, cabe destacar que el precio de algunas de estas monedas ha tenido una tendencia al alza y un comportamiento relativamente estable, esto teniendo en cuenta que son susceptibles a la confianza de los operadores y de los mercados, así como a decisiones de grandes empresas y a los intentos de regulación de los gobiernos, entre otros factores. Lo cual supone un riesgo considerable para el pequeño inversionista, pues perder una pequeña inversión es muy probable en una de las caídas de precios, por tanto, es de suma importancia tener en cuenta los comportamientos históricos de estas divisas. Además, si bien estas son vistas como la moneda del futuro, hoy en día es recomendable ser objetivos al momento de comprar y vender. 

Fuentes:

Nature Communications (2021). Policy assessments for the carbon emission flows and sustainability of Bitcoin blockchain operation in China.  Recuperado de   https://www.nature.com/articles/s41467-021-22256-3

Por: A.G.S